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ZAPATERO HOFFMANN

A Hofmann hay que agradecerle el invento del tripi, un ácido lisérgico que chupado y tragado te hace sentir, ver y pensar cosas únicas, indescriptibles, alucinantes.
Desconozco si allá por los años setenta cayó en manos de algún leones esta maravillosa sustancia y la empezó a repartir entre amigos cercanos. La policía, ofuscada por aquellos años en repartir hostias sin ton ni son, probablemente pasaría por alto las incautaciones de algo que por esos tiempos era absolutamente desconocido.
Tenemos un presidente en España –no sabemos si hasta marzo o cuatro años más- que se detiene en su labor de dirigir el país –y me refiero a la nación de naciones no al diario global- para proponer ideas de mañana campestre tripera. Lo último ha sido ofrecer un gran pacto entre Europa y África para el control de los inmigrantes. La idea es buena e incluso más santa que la de algunos curas pero la puesta en marcha de la misma es más compleja que conseguir que el Albacete Balompié gane la liga. Y con todos los jugadores de la cantera.
Ya lo intentó antes con la Alianza de Civilizaciones que es algo así como querer que un musulmán pueda bañarse en tanga sin que le lapiden sus correligionarios o que un cristiano acepte de buen grado la construcción de mezquitas en cárceles nacionales en donde pasan sus días los que, por ejemplo, se cargaron a casi doscientos de los nuestros cuando iban a currar por mil euros o a estudiar para ganar mil euros.
Sorprende que un presidente de gobierno se dedique a realizar estos actos para la galería. Comparándolo con Aznar, este puso los píes sobre la mesa del despacho oval en un acto de poderío de patio de recreo. Pero nuestro Zapatero, más fino, loable y amante de la mezcla, ofrece pactos y asociaciones que son como afeitarse con una cuchara. Un niño –incluso de los muchos que fracasan en los colegios de nuestro país- podría entender que fumigar los montes vascos y el sur de Francia de etarras, arreglar el panoramón de los trenes en Barcelona o buscar a los culpables de los subidones de la lista de la compra e intereses bancarios es mucho más concreto e interesante para España.
Pero aquí estamos nosotros intentando unir a moros y cristianos o esperando que un africano no cruce los doce kilómetros que separan la miseria del horizonte, como entendiendo que sería normal que hicieran colas ordenadamente y esperaran su visado despreciando lo que ven y huelen con sólo levantar la vista.
Si hay una tercera propuesta de este calibre empezaré a pensar seriamente que algunos ácidos fueron guardados para su uso en la actualidad o simplemente que pueden ser retroactivos como dijo no se quien. Imagínense la siguiente: ante tanta contaminación y tras dejar a un lado el esperpento del día sin coches Zapatero propone un gran pacto para que se supriman los motores de todos los vehículos y vayamos a pedales. E incluso que las compañías aéreas empiecen a invertir en alas delta. Dejarían para más adelante el enseñar a los malévolos fumadores a tragarse el humo sin poder expulsarlo.

YO LA CHUPO SI TÚ LO LAMES (ZAPATERO PARIDA)

Conocí a Marisol una mañana de mayo a la salida del consulado de China en el Tibidabo. Recogía mi pasaporte sellado para ir a la nueva tierra de los sueños y ella junto a no sé cuantos más repartía propaganda contra el Partido Comunista. Acepté los papeles y su charla de envergadura.
-Están matando a miles de personas, ocultan el sida, encarcelan a presos y disidentes, no controlan la salubridad del agua o la calidad mínima de la comida…
-Yo me llevo unas latas de mejillones y agua de Lanjarón.
-Oye, no estoy de broma.
-Pues tú si que lo pareces, llevas una camiseta de ZP y haces apología contra sus primos chinos.
-Aquí hay democracia y el pueblo los ha elegido libremente.
-Sí. Después de un macro atentado con doscientos muertos y millones de mentes a la intemperie.
-¿Tú lees ‘El Mundo’ y escuchas la COPE, verdad?
-Yo no sé leer y soy sordo de un oído.
-Bueno, léetelo y ya me dirás.
-¿Y cómo te lo digo? Dame tu teléfono.

Y me lo dio. Debe ser el morbo de una roja hasta la médula follándose a un supuesto facha.
Marisol vive en el Borne, como muchos libertarios barbilampiños, que empuñan la palabra libertad siempre que los Papas les paguen las copas, viajes y gasolina para la moto. No trabaja oficialmente aunque está afiliada al PSC, a Comisiones y a unas cuantas asociaciones por los Derechos Humanos.
Y apareció en aquel bar ataviada con la misma camiseta que el día anterior, unos pantalones caídos de donde asomaban unas bragas azules y unas sandalias que se presumía ya formaban parte del pie. No me cabía duda: si seguía así acabaría de ministra o de organizadora de festejos en las Fiestas de Gracia.

-Yo ya no bebo vino. Los bodegueros son todos unos fachas, los enólogos unos eruditos y los consumidores unos sectarios.
-Ya, ¿y qué bebes? ¿Meca-Cola?
-¿Qué es eso?
-El refresco de cola que han hecho los árabes para competir con los americanos.
-No lo sabía. Tendré que probarla… yo tomo cañas.
-¿La quieres de Estrella?
-Sí.
-Estos no tienen enólogo pero facturan cientos de millones de euros al año.
-No es lo mismo.
-Ya. Entonces tómate una Alhambra.
-Es que no es de aquí. Y mira que está buena.

Marisol, como muchos enrojecidos a golpe de pasar las páginas de ‘El País’, deambulaba entre la ignorancia y el localismo más extremo. Como si la Estrella-Damm le hubiera pagado los estudios era incapaz de bajarse del ennegrecido asiento de la boina de su pueblo y cambiar de silla.

-¿Pido unas gambas o nos comemos mejor las servilletas?
-De gambas nada. Que las traen de China sumergidas en orina para que aguanten más.
-¿Tú crees que hay gente que trabaja en los barcos meando sobre las gambas?
-No es eso exactamente.

Marisol seguía hundiéndome a base de oleadas de ignorancia pero entre caña y caña empecé a ver que bajo la Z y la P de su camiseta pro Zapatero se asomaban dos pechos que empezaban a ser juguetones.

-¿Te importa venir a mi hotel a discutir sobre los calamares?
-¿Qué?
-Me han dicho que los que viene de África del Sur los embuten con mierda de caballo… y después mi madre y la tuya haciendo calamares en su tinta. “Están para chuparse los dedos”, dice la mía.

No aceptó la broma de buen grado pero sí que le comiera la boca. Ya por el ascensor le había desprendido la camiseta de nuestro presidente que guardé sigilosamente bajo la almohada en previsión de que me valiera para secarme la corrida. Pero lo que iba lanzado se paró, en metáfora perfecta de las carreras de Formula 1 que van a trescientos por hora, hay un accidente, y de repente sale el coche de seguridad marcando un ritmo familiar. Pues eso, que todo se detuvo menos mi erección.

-¿Y por qué no me la chupas?
-Si no es que no quiera es que ya se ha acabado el machismo. Si quieres que te la chupe primero me lo lames tú a mí. ZP ha traído la paridad y yo hago bandera de ella.

El problema era grande. Y no precisamente porque desprecie chupar coños, sino porque la guerrillera del Borne disponía de una pelambrera antológica en donde podías torcerte la muñeca si te atrancabas entre la madeja de pelos. Y si a eso sumamos que llevaba con la camiseta de marras mínimo dos días, que los entre dedos de los pies eran negros y que tenía barba de tres días en el sobaco, era normal que dudara. ¿Acaso pensó que era uno de esos enólogos a los que tanto odia y debía catar su nefasta vagina?

-Pues si no te bajas a mi pilón yo no me bajo al tuyo, que ya está bien de tanta grosería machista.

Y nos quedamos sin follar. Ella se fue cagándose en todos los fachas del mundo y yo ni siquiera pude cumplir mi sueño de secarme los restos del glande en esa camiseta de ZP.

¿Y SI FUERAMOS MOROS?

Acabo de leer dos noticias que demuestran bien a las claras el profundo avance de los países islámicos. En Yemen una niña de ¡ocho años! consigue divorciarse de su marido –treinta años mayor que ella- entre otras razones porque el adultero le obligaba a mantener relaciones sexuales después de agredirla.
Sorprende que las ‘oenegés’ subvencionadas estatalmente, los políticos paritarios modernotes, los artistas libertarios o los periodistas dicharacheros no hayan puesto el grito en el cielo o provocado una de esas concentraciones en las plazas de los ayuntamientos tan tristes como inocuas.
Eso sí, si Bush levanta la mano para ir al baño, Aznar da alguna conferencia sobre la pesca furtiva del percebe o algún cura opina sobre la situación del cristianismo, allí estarán ellos: atándose a los árboles, tocando el tambor o saliendo en los medios, en muchos casos, tras esnifar medio.
La otra noticia podría tener relación directa con el consumo de hachís a espuertas o algo peor. Resulta que el Islam no permite insolar las piernas y brazos de las mozas en piscinas o playas y las mentes aperturistas en vez de modificar el veto ajustándolo a nuestros tiempos y necesidades se han sacado de la manga el ‘burkini’, nombre que parece encontrado en el fastuoso repertorio fonético de Chiquito de la Calzada. Debía ser –por el nombre- una mezcla entre el burka y el bikini, y resulta que de lo último sólo le queda el ‘ini’ ya que un bañador femenino de cuerpo completo –sólo deja al descubierto los píes y la cara- que según venden sus creadores “protege del sol”. Menuda jeta.
Me imagino que no dejarán bañarse a las señoras en invierno –aunque sea con semejante traje- no fuera a ser que el frío provocara en ellas ese efecto que hace que sus pezones se transformen en diamantes de doce quilates que si te fijas bien, se palpan visualmente hasta desde cien metros de distancia. Ya se habrán preocupado los modistos retrógrados de inyectar a esa peculiar parte de la zona pectoral goma de neumático para que el taladro natural femenino no haga daño al Coran.
Hace poco leí que alguien había cavilado la posibilidad de cómo sería España si en la actualidad fuera republicana. Y yo quiero elucubrar la misma situación política de nuestro país pero siendo Marruecos.
Viviríamos en una monarquía totalitaria, dictadura absoluta, sin bares donde ver el fútbol, sin puti clubs, sin leyes justas, sin sindicatos, con una implantación y dependencia de la religión brutal, sin playas nudistas, sin mujeres libres, con sueldos parias, sin derecho a paro, sin jamón ibérico, sin nacionalismos y con un futuro, que para casi todos, es un mañana y ya veremos.
Y Carod desde Marruecos pondría como ejemplo “la calidad de los autogobiernos de las comunidades españolas”. Y Zerolo desde su casa en Tánger defendería “la libertad homosexual de nuestro vecino España”. Y hasta Pepino Blanco en su aldea del Atlas recalcaría “la libertad de religión y el camino hacia el laicismo comenzado por nuestros vecinos del norte”.
Pero como estamos en España y tenemos hasta papel del culo de triple capa pues nos fijamos en lo graciosos que son nuestros marroquíes de puerta con puerta; más que nada porque es barato vacacionar, nos proporcionan costo y se meten con España por lo de Ceuta y Melilla. Y eso, ¡si señor!, queda muy pero que muy progre.

TRENES DE CINE (ARTISTAS CON RETRASOS)

El gremio de los artistas cinematográficos en España es de los más curiosos que existen. Van contra las guerras según quien las inicie y contra los dictadores asesinos según su tendencia política. En su defensa podríamos decir que a lo mejor están interpretando y ojala algún día cambien el paso. Pero me temo que esto no va a ser posible.
La última anécdota de los idolatrados se basa en su pasiva (o nula) actitud ante la cadena de errores gubernamentales con los nuevos trenes de alta velocidad (española, por supuesto). Una ministra que ha gestionado el tema con la misma solvencia que gasta para expresarse, unas obras en Barcelona con tantos socavones como polémicas, un acuífero en Málaga arrasado y no subsanado… y ahora y tras dos días desde su puesta en marcha retrasos de dos horas en los flamantes trenes a Málaga y Valladolid. ¿Y dónde están los artistas?
Pongamos por un caso que el gobierno fuera la oposición y que se hubieran producido exactamente los mismos trastornos. En Málaga estaría Antonio Banderas quemándose a lo bonzo tras haber marcado con la zeta de el zorro al triste Rajoy. En Barcelona, Joel Joan se habría encadenado a la vía y no sólo por el retraso si no por nacionalizar el tren llamándolo AVE con esa ‘E’ final molesta que viniendo del PP sería tan facha como anunciante de la salida de los tanques a la vía Laietana. ¿Y en Madrid? ¡Uy en Madrid! Javier Bardem y su Mamá -rodeados de cubanos contratados para la ocasión- estarían tocando el tambor en plena estación de Atocha ante los típicos errores de la derecha rancia y casposa en gestión y organización. Mientras Pedro Almodóvar daría en la SGAE una rueda de prensa anunciando un intento de golpe de estado de un grupo de militares que lo primero que harían sería ilegalizar al Partido Comunista.
Como pueden ver nada de esto ha pasado ya que alguno de ellos habría perdido directa o indirectamente esas jugosas subvenciones que hacen del artisteo español el hazmerreír del mundo por su libertad, principios y defensa de los valores igualitarios.

TORTILLA TIBETANO-CATALANA SIN HUEVOS

En épocas de imperios, invasiones, guerras y batallas se sospecha –por los terrenos supuestamente cedidos- que Cataluña se cagó por la patilla. Desconocemos si disponían de menos bayonetas o simplemente si su capitán de batallón era vago, torpe, miedoso o incapaz de generar recursos bélicos, tan necesarios en esos tiempos.
También convendría saber en que años Cataluña fue nación –y no lo que ahora dice el estatuto- ya que entre esta etapa de pertenencia desde siglos a España y su pasado introducido como una más en la Corona de Aragón me hacen dudar de la existencia de la supuesta nación catalana.
Hoy tres apuestos libertarios –todos ellos catalanes- con relaciones de cobro directas o semidirectas con el estado español (Embajada, Instituto Cervantes…) han participado en un concurso callejero en Sanlitun –barrio moderno y occidentalizado de Pekín- con el fin inicial de cocinar la mejor tortilla española.
Dos decenas de curiosos de diversas nacionalidades ávidos por engullir nuestro preciado manjar y los tres tortilleros que aprovechaban su fama por un día y su micrófono con altavoz para intimidar a los presentes con historias para no dormir. Atónitos quedaron, ya que en vez de aprender a cocinar la tortilla española les informaron sartén en mano de que “Cataluña es un pueblo oprimido”, de que son “una nación” y de que “España es fascista”. Curiosa actitud la de estos jovenzuelos que deciden sabotear un concurso de tortillas para engrandecer y esparcir la mierda que generan ciertos personajes en su pueblo, que no nación.
Espero que algún día no sólo se encarcele al que viola sexualmente a menores y que a los profesores que en su día penetraron cerebralmente a todos estos acomplejados de hoy en día se les juzgue y condene. No me cabe la menor duda de que el dardo en la palabra taladrando el cerebro de mentes infantes es tan horrendo como la mano ansiosa que soba la entrepierna del mismo menor. ¡Cuántos ‘Duques de Feria’ de la falsa historia hay en las escuelas monolingüistas catalanas!
Casualmente y el mismo día los diarios nacionales escupen una noticia de traca. De chiste. Resulta que la Generalitat catalana paga a un investigador –catalán, por supuesto- para que confirme con diversas pruebas de adn que Cristóbal Colón, insigne descubridor, era catalán. Pues tras meses de intentos y mucho dinero invertido (¿qué pensarán los enfermos de cáncer de Manresa sin vacuna?) los resultados no casan como quisieran los energúmenos de la Plaza de Sant Jaume y antes de admitir el bochornoso fracaso anuncian a bombo y platillo unas nuevas pruebas “novedosas que esta vez si confirmarán que Colón realmente era Colom”. Yo propongo a los elegidos que si algún día se llega con claridad meridiana a esa conclusión se anule que España descubrió América y que todos los libros de historia y enciclopedias corrijan a la mayor celeridad –bajo amenaza de multa- tamaño error para que se reedite la realidad suprema: Los Països Catalans fueron los primeros en llegar a América, si us plau.
Mientras los tortilleros sin huevos seguían manipulando a los transeúntes sorprendidos de tanto coñazo.
-¡Queremos tortilla!, rogaban.
Eso si, un holandés mezclado entre el hambriento público deseoso de probar la tortilla española comentó en voz alta a los progres subvencionados por el estado.
-Amigos. Y ya que estáis aquí y defendéis la libertad de los pueblos por qué no rompéis una lanza a favor del Tibet. Que aparte de que os pillan más cerca, esos ni son chinos ni nada. Y además sufren en sus carnes la ira del gobierno local.
Los tres tortilleros callaron a la vez. En China defender la libertad del pueblo tibetano conlleva cárcel si eres local o expulsión del país si eres extranjero. Ninguno contestó y yo pensé que al haber echado todos los huevos en las satenes ya no les quedaban más para defender tan digna causa.
Lástima de aquellos profesores sodomizadores que sólo enseñaron patriotismo catalán. Lástima de la no existencia de la asignatura de valor.

TIANANMEN-ESPAÑA-VAGINAS

TIANANMEN

Se van a cumplir veinte años de una matanza sanguinaria y cruel. Podríamos decir que han existido muchas a lo largo de nuestros días pero nunca tan cercanas en el tiempo y con la memoria tan fresca por haber sido visionadas en color. Además, a los escasos años el poder mundial premió a China con la organización de las Olimpiadas que hace escasos meses dieron por concluidas.
Corría mayo del ochenta y nueve cuando miles de estudiantes se manifestaban en la plaza más grande del planeta (Tiananmen) pidiendo –y rogando- más reformas económicas y menos corrupción política. En resumidas cuentas, solicitaban algo de libertad –no demasiada- tras cuarenta años de yugo militar-comunista rancio de pobreza y de intimidación continua.
El nacimiento exacto de esta reivindicación estudiantil se produjo tras la muerte de Hu Yaobang, ex Secretario General del Partido Comunista Chino expulsado sólo dos años antes por liberal. Murió por enfermedad, aunque uno a estas alturas se cree hasta que lo envenenaran o contagiaran de cualquier mal para acabar lo antes posible con él.
La resolución de los hechos llegó el cuatro de junio cuando Deng Xiaoping, a posteriori Presidente de la nación y creador del comienzo de la barra libre que hoy es China, ordenó a sus soldados usar armas de fuego para aniquilar a todos los compatriotas posibles. Para que el espectáculo fuera aún más denigrante los tanques aplastaron a cientos de chinos que en muchos casos dormían acampados en tiendas de campaña. Otros fueron quemados a lo bonzo. Fueron alrededor de tres mil los fallecidos, que no olvidemos, eran compatriotas y tan chinos como los bastardos militares comunistas.
Zhao Ziyang, por aquel entonces Secretario General del Partido Comunista chino, intentó sin éxito negociar con los futuros cadáveres. Por eso –por dialogar- y por su postura cercana a los manifestantes en algunas causas sufrió hasta su muerte un arresto domiciliario. También falleció enfermo. O enfermado.
Muchos recuerdan la masacre de Tiananmen por ese hombre que se jugó la vida colocándose delante de un tanque con las bolsas de la compra que consiguió pararlo. Aunque de ese tipo no se supo nunca más nada, y eso en China es como certificar que fue asesinado. Aunque yo tengo otra teoría: ante la brutal matanza el gobierno preparó a ese tipo y a los medios grabando para aceptar parte del error. Además, desde aquel día la economía en China se abrió como la almeja deshidratada. Y esa foto, era la imagen que todos querían. Recordemos que el mundo se sabe de memoria la foto de ese hombre ante el tanque y no es tan lúcido en conocer cuantos inocentes fueron asesinados.
Yo de China me creo todo. Y ese hombre pudo ser elegido para aquella foto. Porque recuerden, el mismo que persiguió a todo aquel que osara luchar por el aperturismo económico fue el que meses más tarde sentó las bases del racismo salvaje-económico con el que hoy China se da a conocer al resto del mundo.
No sé si hay fotos de primer plano de aquel supuesto libertario que bien podría haber sido hasta el gilipollas de Jackie Chan, vergonzante actor que hoy se abre las nalgas ante cada orden de Pekín.

ESPAÑA

País democrático que persiste en el continuo enfrentamiento entre rojos y fachas; que desentierra a sus muertos y que crucifica a quien no piensa como ellos. País vomitivamente futbolero que se cree el centro del mundo donde a su vez, los artistas que le pertenecen, están posicionados con el poder como el yonqui con su camello.
País de boyante pasado imperialista que hoy está construyendo sin cesar la ruptura de lo último que queda de él, unos escasos metros cuadrados. Apoyados en la boina enroscada los nacionalismos –provincianismos a fin de cuentas- calan entre la nutrida representación de maketos y de los López de Cataluña.
Antaño, culto y de letras, hoy apestamos a majadería, subvención e inutilidad. La creatividad, hoy es cosa imposible, y tipos como Javier Sardá, Suso de Toro o Ramoncín han tomado, lamentablemente, el testigo de los Buñuel, Falla, Picasso, Cervantes o Larra.
España, país donde las asociaciones en defensa de animales varios, señoras vejadas, de derechos de autor y demás oenegés subvencionadas están y estarán siempre por encima de cualquier grupúsculo de mierda de amenazados por ETA.
España, único país de esta moderna Europa, donde el terrorismo existe, extorsiona, amedrenta, cambia censos de población, secuestra, chantajea, recauda y asesina. En la nuca, a poder ser. Y donde también disponen de defensa jurídica, subvenciones y partido político legal.
España, único país de la Vía Láctea donde el paro sube más de diez puntos y en millones de personas en un solo año y los sindicatos callan. Y único lugar donde el culpable de todo esto es la oposición, la cual lleva casi seis años sin oler la tostada.
España, país de pandereta, donde estudiar en la lengua oficial es, en algunos casos, imposible. Y en donde los padres de esos alumnos damnificados de por vida prefieren manifestarse encadenados ante el posible descenso en los despachos de su equipo de fútbol.
España, único sitio de la Tierra donde se vacila de ser ateo pero que a la vez, quiere decidir quien o quienes ponen voz a la emisora de la Iglesia. A su vez, los medios en papel catalanes editan en castellano por falta de adeptos reales a la lengua local mientras que los censores de esa región persiguen y multan si alguien osa lapidar en su luminoso ‘Bar Teruel’. ¡Qué es Terol collons!
España, único país del Sistema Solar donde el estado se hace cargo de que te corras dentro: pastillas del día después y abortos como aspirinas. Aunque si la menor preñada por enésima vez desea ir de excursión escolar al zoo el papá o la mamá deberán rubricar la autorización…. menos mal que no la tiene que firmar el que se corre dentro.
España, único caso en el mundo, donde es más fácil encontrar drogas que trabajo y donde un capo de la ralla nasal suele estar tan exento de prisión como el propio Ministro de Trabajo. Que no el parado deudor a la Hacienda. Púbica. Digo pública.
España, único trozo de tierra donde la libertad se asocia al poder bañarse en pelotas en la playa, en hacer una calçotada en la montaña, en mear en un portal a las seis de la mañana la litrona que te acababas de jalar en plena calle o en poder enchironar al pobre patrón que te había denunciado por haberte visto bailando encima del altavoz en plenas fiestas locales y durante una baja médica de seis meses por depresión.
España, único país del mundo que dispone de Ministerio de Igualdad. Eso sí, aún todos los electricistas tienen pene y todas las limpiadoras toto. Y los únicos que luchamos por la Alianza de Civilizaciones mientras entre nosotros no nos soportamos.
España, único reducto mundial donde se realizan boicots comerciales desde los gobiernos entre nuestras propias regiones, que además, calan con tanta fuerza en el inepto e inculto pueblo que hasta tienen repercusión real en los resultados económicos. Y único país donde si el Barça juega la final de la Copa de Europa contra el Manchester parte de la población desea que pierda el equipo español. Además, somos los únicos que conseguimos dividir a España entre defensores de Indurain y Perico.
España, único lugar donde el crítico literario, para salvar su culo, adjetiva de ‘inteligente’ a cierto cine, a cierto humor o hasta al esquema de un entrenador. Además, decimos disponer de humores diferentes: desde el humor vasco al albaceteño, o el catalán pasando por el andaluz. Humor diferencial. Bien.
España, único país del Universo, donde la televisión sólo y exclusivamente proyecta mierda, y donde un perdedor, cocainómano y vago puede ser conocido y millonario contando su última marcha atrás con no sé cual cantante. También de mierda.
España, único lugar habitado que va alarmantemente hacia atrás aunque todos se partan la polla. Ya sólo quedan trece meses para ganar el Mundial. Yuju.
España, único lugar en el mundo mundial, donde si hubiera ocurrido algo similar a la matanza de Tiananmen artistas, periodistas, políticos y demás gentuza patria se hubieran unido para quemarse a lo bonzo –con agua oxigenada, eso sí- en plena calle.
Hoy, parte de esos humanos de libertad y lucha exagerada en España, residen en China donde precisamente no claman por recordar los hechos de hace veinte años buscando a los culpables. Como también ellos mismos silencian las atrocidades al sucio y retrasado Tibet. Como miran para otra lado ante la limpieza étnica de Xinjiang.
Cuesta ver a independentistas radicales en terreno ibérico vivir autistas en esta China. Cuesta pensar que hoy Euskadi y Cataluña estuvieran como Tibet o Xinjiang. Ni con catorce Francos hubiera sido posible. Y lo peor es que los mismos que allí se parten el pecho porque el AVE no llega a tiempo a su ciudad aquí pasean por Tiananmen cada mes hasta tomando alguna foto familiar. Cuanto machote suelto, por Dios.
Tiananmen en España hubiera sido la causa/efecto definitiva de una nueva Guerra Civil. En China, sin embargo, es un aniversario hasta molesto. Más que nada porque tienen que recordar.
España, un país que muchas veces me encantaría que no me proveyera de pasaporte o documento alguno. Y yo, no soy nacionalista. Lo digo por el asco que me dan los unos y los otros. Los de la senyera estelada, los de la ikurriña y los del aguilucho. Y los de las universidades politizadas. Y los que se maman y conducen. Y los que quieren ser alcaldes de por vida.
Si hubiera premio Príncipe de Asturias cancerígeno os propondría a todos: hijos de puta.

VAGINAS

¿Y qué es lo que hace que un libertario español o independentista deje sus principios para pasar por alto lo de Tiananmen? Las vaginas. Uno deja su bandera, su lucha, su pasión, su libro de estilo y su todo por la vagina china. No hay otra razón. Y esto da fuerza a la teoría de que el hombre es un animal y por tanto puede ser que sea sodomizado cerebralmente por teorías de naciones ficticias o que sea abducido por un coño para enterrar hasta el fin de los días lo que alguna vez fue su lucha.
Tráigase a un libertario a China. O a un monaguillo. Si tras seis meses siguen con su causa es que son verdaderos. Si en China residieran setecientos millones de chaparras guatemaltecas ataviadas con mantones de colores al cuello y botas de esparto hoy los libertarios seguirían luchando por sus causas en sus lugares de origen. Porque quien inventó esto lo tuvo claro: un coño estará siempre por encima de cualquier ideal… aunque huela.

17/08/2009 21:50 vivajapon Enlace permanente. China pestilente No hay comentarios. Comentar.

RAMÓN MUÑOZ, CUANDO LA COLUMNA SE HACE DESDE EL MÓVIL O ASCIENDE DESDE EL VATER

Un día escuché a un columnista que decía que a veces hacía las columnas desde el móvil porque no había tenido tiempo de escribirlas o porque no sabía bien lo que iba a decir. Tamaño desastre se da en España –y no sospecho que en muchos más países- por el estiramiento de loquero de muchos de los que escriben que desean, a toda costa, salir guapos en la foto sin sentido que siempre decora la columna.
Hoy han estado a punto de matarme. Un vuelo normal que no se ha transformado en un entierro masivo de milagro. Y no miento. Pero al llegar al hotel un amigo me envió el enlace donde uno que firma como Ramón Muñoz se descolgaba con lo más parecido a la columna de mierda.

http://www.elpais.com/articulo/revista/agosto/Chinofilia/elpepirdv/20090802elpepirdv_3/Tes


Para realizar una comparación exactas es como si vas a comer pescado y te ponen carne. O mejor aún, como si vas a sacar al perro a defecar junto a su árbol preferido y al final el que se baja los pantalones y planta un pino eres tú. Ramón Muñoz, en una desconcertante columna llamada ‘Chinofilia’, pone a los chinos como la raza del presente y del futuro por los siglos de los siglos. Le ha faltado defecar por la tecla que hasta son máquinas sexuales de entrepierna voluminosa y pelo en pecho. De vergüenza ajena.
Debe ser terrible escribir sobre algo que no sabes y no dar ni una. Por que hasta mi madre, errática perpetua futbolística, acierta tres de catorce en cada perdida quiniela. Pero este, Ramón Muñoz, se saca los colores pensando que trabaja en el diario de la pedanía del pueblo abandonado. Otro error más.
Dice Muñoz que los chinos son “hacendosos, inteligentes, amables, reservados y discretos”. Con toda esta retahíla de errores como hemorragias puedo afirmar que nunca ha estado en China. Y lo que es peor, que los supuestos chinos de la tienda de debajo de su casa son vietnamitas. Sigue administrando mentiras con gazapos tan contestables como que “no montan trifulca alguna, no bocinan -¿te refieres a que no tocan el pito?- en los atascos y no montan comidas campestres en los parques públicos”. Es probable que las fuentes informativas de este sinólogo de wikipedia hayan sido los amiguetes comunistas del bar de abajo, aquellos que creen todavía que Fidel y el Che son los equivalentes a nuestros días de Cristiano Ronaldo e Ibrahomovic. Por cierto Ramón, cutre manera de meter nombres de futbolistas en columnas inventadas de verano. Yo sólo te lo recuerdo en también triste homenaje.
Desconoce a pies juntillas que China copia hasta en los andares a Hollywood o lo que se le parezca –que a veces es el extrarradio de Móstoles- y en el colmo del no saber dice que los chinos “no son nacionalistas y no adoran enfermizamente a su bandera”. A partir de este punto dejé de leer. Luego volví a terminar por que le quedaba un párrafo. Pero por primera vez me fui a excretar con la idea en la cabeza de exigir control anti doping a columnistas. ¿No hay correctores –verificadores- de columnas en los diarios? Y sobre todo, ¿en los de postín?
Pues el majo de Ramón Muñoz nos dejó para el final la traca perfecta que confirma que este piensa que China es frontera con Japón, los noodles son los espaguetis pero sin tomate y que los tibetanos son una tribu africana que se quedó atrapada en el Himalaya una mala tarde de viento y nieve. Ventisca. ¿Es acaso “leyenda urbana” que los chinos no cocinan animales domésticos? ¿Acaso crees, Muñoz, que los chinos piensan –hablo de la mayoría- que un gato o perro es doméstico? Se come perro en buena parte de China. Una raza especial, pero canina. Hasta hace décadas se engullían hasta a los caniches, si es que pasaba alguno. Si me apuras, hasta se jalaban a los columnistan perros. ¡¿Y los gatos?! Pero bueno, me dejo para el final a las cariñosas ratas que rellenan desde la intemerata los ‘jiaozi’ mañaneros de la China rural y capital. Y todos siguen vivos. Y no me refieros a los gatos y rodeores. Y si no, ¿qué más da? ¿Es que acaso hay censo o gente que pregunte por los que faltan? ¿Gatos y rodeores? ¿Personas humanas?
Gracias Ramón Muñoz por deleitarnos. Sólo espero que si algún día vienes a China no elijas la salida por la entrada y te vuelvas sin haber corroborado que la columna de hoy o es una sarta de mentiras –eso espero- o de torpezas. Y nada, ahora vete al chinito de abajo y le ayudas a hacer los deberes. ¿A ver si le explicas lo que es Japón? Que aquí sólo les enseñan –violan cerebralmente- que son asesinos en serie. Y la próxima columna por lo menos hazla desde el móvil. Y desde el chino de abajo, a ser posible.

¿POR QUÉ ESPAÑA ES UNA MIERDA DE TAMAÑO CONSIDERABLE?

Miles de transeúntes de diversas tierras daban rienda suelta al quesito, jamón y copita de fino en los repetitivos pabellones de España. Hablamos de una feria de turismo cualquiera en un lugar cualquiera. Otra vez el estado promocionando el país con el dinero de todos. Y bien que hace, que lo único que nos va a quedar por el camino que vamos va a ser el extranjero que vaya a dejarse los cuartos.
En una de las entradas un pantallón último modelo de fabricación nipona emitía un reportaje hecho a medida de cómo es España, qué hay que ver y cuál es su historia. Imágenes de todo tipo que con la musiquilla flamenca de fondo y el excelente montaje hicieron de mí, desterrado y alegre por ello, un pobre sentimental que además, agarrado a la novena copa de fino, dejé brotar sobre mi antebrazo los clásicos pelos de gallina. Costas abruptas gallegas, calas baleares, playas blancas de Cádiz, pueblos blancos de Málaga, el Park Güell, la Alhambra, la Muralla de Ávila, los campos manchegos… multitud de lugares por donde anduve que en semejante video construido al detalle me provocaron cierta emoción.
Un alemán, un ruso y un inglés compartían comentarios conmigo. Yo, que era de donde emitían el video, les guiaba con adornos y apostillas mientras ellos, en algunos casos, se reconocían por haber estado allí o haber oído hablar.
En estas, el video se desplaza por diversas ciudades emitiendo un minuto de sus lugares más bellos; pasando por Madrid, Barcelona, Sevilla, San Sebastián, Granada, Toledo, Segovia… cuando de pronto aparece rotulado en la pantalla el nombre de Eivissa.

-Hay, pues aquí no he estado –dijo el alemán.
-Debe ser un pueblo de Ibiza –dijo el inglés que si puedo reconocer al menos la isla en el mapa.
-No hijos, Eivissa es Ibiza –dije yo.
-Que no, te equivocas. Que Ibiza es Ibiza. Eso debe estar cerca –aseguraba el inglés.

Así que tuve que empezar a explicar al ruso, al alemán y al inglés que Eivissa, desde hacía poco, es Ibiza. Que su topónimo en ibicenco-catalán se impone no al supuesto fascismo español, sino a las exigencias, conocimientos y deseos de los millones de turistas que la han visitado y la conocen como Ibiza.
Tuve que explicarles además, con vergüenza ajena, que hasta en la propia Ibiza escasas gentes la llaman Eivissa. Y no porque Ibiza esté llena de fachas o descerebrados sino porque les resulta más familiar y más natural. Nada más y nada menos.
Tuve que explicarles con la vena del cuello hinchada, que el estado español se baja los pantalones hasta límites insospechados cuando de ponernos la boina se trata. Que hasta Mahón –que siempre se llamó así- ahora se dice Maó, tocho o ladrillo en catalán, y que su internacionalmente conocido queso –Queso de Mahón- están intentando transformarlo en ‘Queso de Maó’, que más bien parece un homenaje a los pies de Mao Zedong, el creador del chavolismo mental chino. Revolución cultural: ¡qué tiempos aquellos!
Caían ya docena y pico de copas de fino y mis ilustres compañeros no llegaban a entender el porqué del cambio.

-¿Y por qué no dejan Eivissa para lo local y mantienen Ibiza para el mundo entero? –me preguntó el ruso.
-Porque los fascistas siempre se imponen –Contesté.
-¿Pero no decías que los fascistas eran los españoles? –replicó el inglés.
-Eso era antes. Ahora los fascistas son los otros.
-No entiendo nada –dijo el alemán.
-Da igual, sigamos bebiendo.

MARÍA TERESA-JOSÉ LUIS O AL UNIDAD NACIONAL

Tras la renuncia de José Luis Rodríguez Zapatero a su segunda candidatura a Presidente del Gobierno –decidió dejar la política para cumplir uno de sus sueños: ser vendedor de automóviles Seat en León- el congreso del PSOE buscaba a la desesperada a un candidato que ofreciera cuanto menos garantías de victoria y de continuismo político. Se barajaron diversos aspirantes que fueron descartados por diversas razones y se llegó a la conclusión de que había llegado la hora de nombrar a una mujer para terminar de cerrar el círculo de la modernidad socialista que ya había casado a los homosexuales y que con este paso daría el golpe de mano definitivo para la imagen exterior de España dañada con tanto enfrentamiento regional interno.
Carme Chacón no fue elegida por su juventud y falta de tablas; Trinidad Jiménez llevaba el rédito de las dos derrotas en Madrid; y al final el congreso socialista nombró por unanimidad a Mª Teresa Fernández De la Vega por su excelente labor como mano derecha de ZP.
Las elecciones fueron en marzo, dos días antes del tristísimo aniversario de los atentados de Madrid y el resultado fue parejo con el PP de Rajoy que se volvía a quedar a las puertas de la Moncloa. La mayoría parlamentaria se la volvían a dar al PSOE los partidos nacionalistas (PNV, ERC, BNG). Y CiU se quedaba con la miel en los labios al no haber encontrado apoyos para aupar a Mariano presidente. Durán y Mas dimitían arrastrando a Rajoy que fue sustituido por Esperanza Aguirre en un duelo a muerte con Gallardón en las primarias del PP.
De la Vega dirigió con mano de hierro. Algunos ya la llamaban la Thatcher española. Nunca negoció con Eta manteniendo en prisión a toda la cúpula de Batasuna y deteniendo a todos los nuevos cachorros de Eta que se mostraban así por la ‘kale borroca’ y la extorsión a empresarios. Se negó el referéndum de autodeterminación en el País Vasco y se juzgó a Ibarretxe por su intento.
Sin embargo con Cataluña sí parecía haber trato de favor. Se aprobó integro el estatuto por Real Decreto que previamente fue amordazado por el Tribunal Supremo y se dieron nuevas ventajas fiscales e inversiones a una región que por primera vez ya no hablaba de centralismo e independencia.
Parece ser que fue en la Diada cuando surgió el flechazo. Todos los cabezas de lista de la política catalana representada en el Parlamento fueron a festejar su día: el de Cataluña. Y por primera vez en la historia el Presidente de España –en este caso Presidenta- acudía a los festejos. El pueblo catalán asistía absorto ante semejante detalle. Las juventudes de Esquerra que incluso preparaban un recibimiento hostil contra De la Vega cedieron ante tanta clase, educación y cordura. Esto llamó la atención de todos pero en especial de Josep Lluís Carod-Rovira que elegantemente dejaba atrás sus prejuicios para invitar a la Presidenta de España a una comida privada. La cita sería el día siguiente y el lugar el nuevo emplazamiento del clásico Gaig.
La sorpresa de De la Vega fue acudir al almuerzo y encontrase sólo a Carod. Aparentemente sin seguridad privada, con un traje informal, con su escaso pelo engominado, con una botella de cava de Agustí Torelló –el Kripta- y con una flor. Aunque fuera un día después Carod quería honrar ese catalanismo respetuoso de la señora presidenta. Ella se hizo la sorprendida, se sentó y comenzó a halagar al por un día al caballeroso galán. El almuerzo fue largo. Se unió con la cena. Incluso con la madrugada. Los diálogos fueron profundos, auténticos. Se rozaba el clímax. Los camareros dejaron de entrar en aquel reservado ya que empezaron a notar que aquella extraña pareja ya no requería de nada ni de nadie.
Hacia la una de la madrugada Don Josep Lluís advirtió a la presidenta de que el día había tocado a su fin y que debería descansar agradeciéndole la increíble velada. Ella agradeció la propuesta no sin antes sacarse la última carta de la manga.

-Josep Lluís, ¿acaso creías que había olvidado que ayer fue Sant Jordi?
-No. Si por eso viniste.
-Aquí tienes.

Y la presidente sacó un regalo. Se lo dio a Carod que absolutamente obnubilado y tembloroso lo intentaba abrir con el mismo acierto que los niños excitados el día de Reyes.

-Gracias Mª Teresa. Gracias Presidenta. Lo pensaré.

De la Vega se acercó a Carod, se miraron a los ojos y se fundieron en un maravilloso abrazo.

-¿Puedo ya llamarte José Luís?
-Tú puedes llamarme como quieras. Pero que no se entere nadie… por ahora.

Josep Lluís llamó a su chófer y ambos abandonaron el lugar de los hechos y laspalabras. Dicen los curiosos que ambos se fueron a un hotelito en el Tibidabo fuera del alcance de curiosos y periodistas.
Aquella mañana Marc, librero del fastuoso barrio del Borne seguí con sus dudas. Y como cada mañana fue a tomar su café al bar de Pep.

-Que no Pep. Que no es normal.
-Pues yo lo veo muy normal.
-¿Tú crees que es normal que me venga la presidenta del gobierno el día de la Diada y me compre el libro ‘Isabel y Fernando: Los Reyes católicos’?
-Lo habrá hecho para que suban las ventas de ese tipo de libros españolistas en Cataluña.
-¿Te imaginas que era para regalárselo a alguien?
-Venga Marc. ¿Y con qué sentido?
-No en serio Pep. ¿Piénsalo por un momento?
-Sí, ya pienso. Y me imagino que se lo regala al Carod. Y tenemos una guerra civil. ¿Te imaginas al Carod de marido de la De la Vega?
-Si. Y vuelta a empezar. No me jodas hombre.
-El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.
-Oye Marc. Y eso qué dicen que Carod es de Aragón.
-Y yo que sé Marc. Y yo que sé.

MARC FERNÁNDEZ DE PABLOS

Era el día. La hora justa. El momento adecuado. Tras la puesta en marcha de la Republica de Cataluña tras el referéndum más polémico que se recuerda. Una feroz campaña pro independencia contrastó con la imposibilidad de los españolistas de poder manifestarse. Agresiones, detenciones y mucha confusión. El resultado: sólo el cincuenta y dos por ciento de la población votó y ese mismo porcentaje se decantó por la vía de la creación de un nuevo país. En pocos minutos la policía nacional que se encontraba acuartelada ante la sucesión de agresiones y falta de poder cerró cuarteles y volvió a España. Una España menor sin Cataluña.

-Mire Sr. Fernández…
-¡Qué no me llame así! Que me llamo Marc.
-Pues en su dni español a usted lo apellidan como Fernández De Pablos.
-¿Y qué tiene que ver? Nací en Cataluña, soy catalán, hablo el catalán y trabajo en el Ramón Llull desde hace cinco años promoviendo la cultura y lengua catalana.
-La verdad es que tiene mucho mérito Sr. Fernández.
-Oiga, respéteme. Por favor. Llámeme Marc. Y le ruego me de esa cita con el Sr. Triola.
-El Sr. Triola no le puede atender. Recuerde que es el nuevo ministro de cultura de la nueva Republica de Cataluña y sus ocupaciones son máximas. La cultura catalana y nuestra nación por fin en el estrellato. En el firmamento… Pues eso, que ahora no atiende a visitas.
-Mire señor. El Sr. Triola y yo llevamos años trabajando conjuntamente en este proyecto. Cuando se confirmó la fecha del referéndum empezamos a gestarlo todo. Conformamos un comité de sabios en donde nos empezamos a repartir los cargos. Y hasta que se puedan celebrar las primeras elecciones generales de Cataluña el Sr. Triola y yo debemos continuar con esto.
-Mire Sr. Fernández. Y a ver si ya de una vez le quedan las cosas claritas. Hace tres días que se proclamó la Republica Catalana y yo estoy aquí ordenando, acreditando y certificando. Y su nombre. Marc Fernández De Pablos, no aparece por ningún lado. Y las listas Sr. Fernández, las firma y autoriza el mismísimo Sr. Ministro de Cultura de la gran Republica de Cataluña, el Sr. Jordi Triola Roure.
-¿Me está diciendo usted a mí que el propio Jordi Triola, que ha trabajado codo con codo conmigo desde hace dos años en todo este proyecto ha sido el que me ha vetado?
-Sr. Fernández, ¿es qué no entiende usted? Llámelo al móvil.
-Me da apagado.
-Ya.
-No puede ser. Esto es un error porque si no sería una altísima traición. ¿Y por qué?

El doce de mayo de 2014 fue el día del referéndum por la autodeterminación de Cataluña. El hostigamiento fue absoluto hacia inmigrantes y presuntos españolistas. Se cree que desde que se anunció la consulta hasta la fecha del mismo medio millón de españoles salieron de Cataluña contra su voluntad. Se les asfixiaba negándoles trabajo, marginándolos socialmente y anulándoles los contratos de alquiler de viviendas.
Marc Fernández De Pablos, catalanista hasta la médula fue separado tras conseguir la secesión del proyecto destinado a dirigir el primer ministerio de cultura de la nación catalana. La razón: los nuevos dirigentes nacionales querían pureza de apellidos. Y los padres de Marc eran de Zamora y Teruel. Muchos como Marc que lucharon contra España y por una Cataluña libre sufrieron el mismo tipo de desprecio.
Marc el cual no era querido en España paso a vivir en un limbo social que le obligó a dejarlo todo e irse a empezar una nueva vida en China. No fue el único. Muchos catalanistas con apellidos castellanos, árabes o europeos fueron bloqueados para cargos públicos o de importancia. Se estaba creando a la vez de la nación catalana las clases sociales.



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